ıllı Dinero, Economía, Riqueza y Emprendedores (2018)

Portal wikinfo sobre dinero, economía, forex, bolsa, seguros, hipotecas, créditos, multiniveles y emprendedores

 !Selecciona tu Idioma!

ıllı Todo sobre el Dinero, la Riqueza y el Éxito Personal:

ıllı Caso Reace (wikinfo)

COMPARTE EN TU RED SOCIAL PREFERIDA:

dinero, riqueza y emprendedores

salud  ıllı Caso Reace (wikinfo) 


wikiLa urbe de Vigo, con la zona de Guixar en el centro.

El Caso Reace fue un escándalo que salpicó en el tercer mes del año de mil novecientos setenta y dos a la compañía Reace (Refinerías de Aceite del Norte de España, sociedad anónima), ubicada en Guixar (Vigo), debido a la desaparición de cuatro treinta y seis cincuenta y dos kg de aceite de oliva, propiedad de la Comisaría General de Abastecimientos y Transportes (CAT), valorados en ciento sesenta y siete seiscientos quince ciento setenta y dos pesetas. La compañía Reace fue fundada en la localidad pontevedresa de Redondela, con lo que el tema asimismo se conoce como el caso del aceite de Redondela. Cerca de este tema se generaron distintas muertes extrañas de personas implicadas, lo que acentuó el interés público por el caso, aumentado por la presencia en el Consejo de Administración de Reace de Nicolás Franco Bahamonde, hermano de Francisco Franco.


Reace fue fundada en mil novecientos cincuenta y seis por Rodrigo Alonso Fariña, persona de gran relevancia social en Galicia, que en la temporada en la que se descubrió el fraude era Presidente del Real Club Celta de Vigo. En mil novecientos sesenta y ocho el presidente y consejero encargado era Isidro Suárez Díaz-Morís, si bien Rodrigo Alonso proseguía formando una parte del consejo de administración. Otros miembros del consejo de administración eran Rodrigo Alonso Seoane, Nicolás Franco Bahamonde –hermano de Francisco Franco–, que en la data del juicio era el embajador de España en Portugal, Jorge Alonso de la Rosa y Alfredo Román Pérez.


La empresa se dedicaba a guardar productos oleicos en sus silos de Guixar, desde el momento en que se edificaron en mil novecientos sesenta y cuatro. Entre mil novecientos sesenta y seis y mil novecientos setenta y dos, la Comisaría General de Abastecimientos y Transportes (CAT), dependiente del Gobierno, arrendaba sus instalaciones para guardar suministros de aceite de oliva en sus silos, y de esta manera poder intervenir en los costes del mercado.


La CAT arrendaba los silos de Reace para guardar allá el aceite, en depósitos correctamente sellados, con lo que los depositarios no podían contar con del mismo. No obstante, la compañía vulneraba los precintos y comerciaba con el aceite propiedad de la CAT, vendiéndolo privadamente a los conserveros vigueses y consiguiendo pingües beneficios, que se repartían una parte de sus administradores. Todo ello esperando que la CAT jamás demandaría una cantidad superior a la que proseguían preservando en los depósitos. Cuando el veinticinco de marzo de mil novecientos setenta y dos la CAT decidió contar con del aceite que Reace protegía, en una cantidad superior a la que quedaba en los tanques, fue cuando se descubrió el fraude. Al no encontrarse aceite suficiente en sus tanques, Reace no pudo cumplir la devolución que le demandaba la CAT, iniciándose el escándalo.


El Directivo Gerente de la Compañía, José María Romero González, se vio obligado a denunciar el fraude en los juzgados de Vigo al no contar con del aceite reclamado, dando sitio a una investigación judicial, que se instruyó como sumario 43/1972, y de la que se encargaron el Juez de instrucción de Vigo, Julián San Segundo y el entonces Fiscal Jefe de la Audiencia Provincial de Pontevedra, Cándido Conde-Pumpido Ferreiro. Al iniciarse la investigación, por delitos de falsificación y malversación de caudales públicos, se verificó el estado de los depósitos y se comprobó la desaparición de más de 4 mil toneladas de aceite.


En el mes de julio de mil novecientos setenta y dos, uno de los asociados mayoritarios de Reace, el Presidente de la Compañía, Isidro Suárez, fue detenido en un tren con rumbo a Bilbao, cuando se daba a la fuga. Al percatarse de que iba a ser detenido, lanzó por la ventana del tren un bulto conteniendo un sinnúmero de dinero en efectivo, así como divisas, fruto de las ganancias ilegales logradas con la venta fraudulenta del aceite, y del que Isidro Suarez se había apoderado para llevárselo al extranjero. Tras una investigación recorriendo las vías, el bulto conteniendo el dinero fue recuperado por la policía. Isidro Suarez había ordenado a Jose María Romero rellenar los tanques con agua para procurar esconder el fraude, lo que no se llegó a efectuar, puesto que resultaría inútil en tanto que la comprobación del contenido de los depósitos podía efectuarse con un calibrador que advirtiese la densidad del líquido.


El treinta de septiembre de mil novecientos setenta y dos, el Directivo Gerente de la Compañía, José María Romero, bien conocido en Vigo por la vida social intensa y gastos que efectuaba en distintos establecimientos públicos, apareció fallecido en su domicilio de Sevilla, en el que se había instalado días ya antes, así como su mujer y una de sus hijas, aparentemente por suicidio. El juez del caso recibió días después una carta, de José María Romero, en la que declaraba que su muerte y la de su familia era un suicidio. Ciertos especialistas, pusieron en duda esta hipótesis, por estimar que la carta no se semejaba, ni por extensión ni por el tono, a la de un suicida.

Palacio de Justicia de Pontevedra, sede de la Audiencia Provincial.

El veintiuno de octubre de mil novecientos setenta y cuatro empezó el juicio en la Audiencia Provincial de Pontevedra, con una enorme expectación mediática. El tribunal estaba encabezado por el Presidente de la Audiencia Mariano Rajoy Sobredo –padre de Mariano Rajoy Brey–, y lo completaban los Jueces Celestino Prego y Manuel Landeiro. Mantenía la acusación pública el Fiscal Jefe de la Audiencia de Pontevedra, Cándido Conde-Pumpido Ferreiro.


Uno de los abogados del caso fue José María Gil-Robles, en una de sus primeras apariciones públicas en España tras su retorno del exilio, quien puso singular interés en resaltar la implicación en el caso del administrador de la sociedad Nicolás Franco Bahamonde, si bien este no había sido procesado. Asimismo intervinieron como abogados defensores los conocidos penalistas José María Stampa Braun y Gonzalo Rodríguez Mourullo.


El diario ABC del veinticinco de octubre de 1974, narró de esta forma la acusación del caso: "Con la Sala atestada y en el corredor más de un ciento de personas que no tuvieron acceso, esta mañana ha continuado el juicio de Reace. El acto se comenzó con el informe del fiscal don Cándido Conde-Pumpido Ferreiro que, en su calidad de fiscal jefe de la Audiencia Provincial de Pontevedra, comprendió desde los primeros instantes en las diligencias del sumario.A lo largo de una hora y 3 cuartos examinó con todo detenimiento y meticulosidad la participación que los 3 procesados tuvieron en los hechos objeto de acusación, refutando todos los posibles razonamientos que las defensas iban a invocar en el instante oportuno a favor de sus patrocinados. Afirmó que ciertas referencias sobre el caso habían sido espectaculares y se distanciaban de la realidad. Apuntó que no era simple conocer el destino del dinero y mencionó a José María Romero González, que se suicidó en Sevilla, al que llamó «chivo expiatorio», «porque los fallecidos tienen las espaldas anchas y no pueden hablar».


Citó las cartas que redactó ya antes de suicidarse, en las que se detallaba que el primordial culpable era Alonso Fariña, al que Romero consultaba ciertas gestiones incluso cuando aquel ya no fuera presidente de Reace. Destacó que la CAT era aprensiva en lo que se refiere a la vigilancia del aceite, y con relación a García Canal afirmó que en su actuación había imprudencia, mas no dolo. Al final de su informe pidió que se condenara a los procesados a las penas que para ellos había interesado en las conclusiones elevadas a terminantes, y que son: Alonso Fariña, 15 años de reclusión menor, por un delito de malversación, y 3 meses de arresto mayor y multa de doscientos cincuenta pesetas por un delito de cohecho; Román Pérez, 12 años y un día de reclusión menor por un delito de malversación y la de 3 meses de arresto mayor y multa de doscientos cincuenta pesetas por un delito de cohecho, y García Canal, 3 años de cárcel menor, por un delito de falsedad irresponsable, multa de 100.000.000 de pesetas por un delito de malversación, y 3 meses de arresto mayor y trescientos pesetas de multa por cohecho; como a que Alonso Fariña y Román Pérez abonen a la Comisaría de Abastecimientos y Transporte una indemnización de ciento sesenta y siete.615.172 pesetas qu, auxiliarmente, va a deber satisfacer asimismo García Canal y de cuya indemnización responderá- subsidiariamente- Reace, y tambiénsubsidiariamente Frigos de Barna, hasta el limite de 56.000.000 de pesetas.


A continuación, empezó su informe el letrado del Estado, don Tomás Santoro, representando a la Comisaría de Abastecimientos y Transportes. Su informe, asimismo muy detallado y meticuloso, se limitó a ahondar en exactamente los mismos razonamientos y teorías que el fiscal para mantener la acusación de los 3 encartados y de las 2 empresas responsables civiles, y pidió para los procesados exactamente las mismas penas y también indemnizaciones que el fiscal, con la excepción de que el límite de la responsabilidad civil Frigos de Barna la hizo elevar a 59.944.988 pesetas, y que la cantidad de aceite sustraído la cifró en pero de 4 millones de kilos, valorados en ciento setenta millones de pesetas".


En la sentencia judicial, Rodrigo Alonso Fariña, creador de Reace, considerado primordial responsable y adjudicatario del fraude, fue condenado a doce años de prisión y a abonar, por responsabilidad civil, ciento sesenta y siete millones de pesetas. Para entonces, el Presidente de la Compañía, Isidro Suárez, había fallecido en la prisión, cuando se duchaba, conforme la versión oficial por axfisia al generarse una fuga de gas.


Alfredo Román Pérez, contable y secretario del Consejo de Administración, fue condenado a cuatro años de prisión y Miguel Ángel García Canals, funcionario de la Comisaría de Abastecimientos y Transportes, fue condenado a suspensión y multa. Este funcionario era el que debía observar el estado de los depósitos y el de los precintos para eludir la sustracción del aceite, y no lo había efectuado a cambio de la percepción de una gratificación periódica de Reace de cinco mil pesetas mensuales, desde el tres de abril de mil novecientos sesenta y ocho hasta el 1 de marzo de mil novecientos setenta y dos.


En el año dos mil once, los tanques de la compañía fueron destruidos y reconvertidos en morralla.


En mil novecientos ochenta y siete el caso Reace fue llevado al cine en la película Redondela de la mano del directivo catalánPedro Costa Musté. No obstante, esta película, más que sobre el conjunto del caso, se centra en la intervención de Gil Robles como letrado.


COMPARTE EN TU RED SOCIAL PREFERIDA:

mas informacion


  ELIGE TU TEMA DE INTERÉS: 


autoayuda.es

  DINERO (Wikinfo) 

autoayuda.es   BUSCADOR RIQUEZA    



 

USUARIOS:

Hay 84 invitados y ningún miembro en línea

dinero, riqueza y emprendedores

dinero, riqueza y emprendedores

 dinero, riqueza y emprendedores

Está aquí: Inicio > [ DINERO (WIKINFO) ] > ıllı Caso Reace (wikinfo)

Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies. Ver políticas