Medicina alternativa
Musicoterapia: Sonidos que sanan

Todos hemos experimentado los efectos de la música en nuestra vida. Nos hemos emocionado con ciertos temas musicales, y otros no hacen entrar en ciertos estados emocionales acorde al momento que estemos viviendo en nuestra vida. Los sonidos y la música son una de las primeras cosas que percibimos y son más importantes de lo que la gente piensa. Y a pesar de que sentimos la música como algo cotidiano, no nos detenemos a pensar en los efectos que tiene en nuestro cuerpo y en nuestra mente.
Desde tiempos muy remotos en el mundo de la medicina natural ya se conocían los efectos de la música en el organismo. Con la música como terapia podemos armonizar las vibraciones de los sonidos con nuestra propia vibración interna y alcanzar el bienestar que buscamos. Son esas cualidades precisamente las que han llamado la atención de investigadores, que se han interesado en las propiedades curativas de los sonidos.
Las vibraciones que produce la música en nuestro cuerpo pueden servir para tratar diversas enfermedades y ayudarnos a “desbloquear” problemas emocionales y es por esto que los efectos de la música pueden ser tanto físicos, psíquicos y holísticos. Personas con depresión, problemas de concentración e inclusive personas con discapacidad han buscado en la medicina alternativa basada en sonidos, soluciones para aumentar su calidad de vida.
Ya es cada vez más común leer investigaciones médicas señalando que determinados sonidos, o música especialmente diseñada, pueden mejorar la digestión, la respiración, la circulación de la sangre y otros procesos metabólicos muy importantes. Inclusive, estudios relacionados con la física cuántica, están señalando el impacto que tienen los sonidos, tanto en la materia inerte, como en organismo vivos. Esto guarda estrecha relación con un artículo publicado hace un tiempo, en Verdealegria, donde hablamos de los mensajes ocultos del agua, en el que el investigador Masaru Emoto demostró cómo los pensamientos humanos influyen en la materia. Para ello fotografió partículas de agua que eran sometidas a palabras distintas como “gracias” o “te odio”. De esta misma forma se ha investigado cómo los sonidos producen el mismo efecto. De hecho, es habitual escuchar del famoso efecto Mozart en bebés aún en gestación. También se sabe de casos de consultas odontológicas donde los pacientes usan música en vez de anestesia.
La musicoterapia es un arte curativa muy antigua, pero hoy sabemos que las ondas producidas por algunos instrumentos se pueden comparar con las ondas electromagnéticas que emite nuestro cerebro: las ondas Beta, están presente cuando estamos en un estado normal de la conciencia; las ondas alfa, aparecen cuando nos encontramos en un estado de meditación profunda, o calma interior. Las ondas Zeta, se presentan cuando estamos adormecidos y las ondas Delta, cuando dormimos profundamente. Ciertos instrumentos, producen longitudes de onda similares a las que produce el cerebro en un estado Alfa. Es por ello que, por ejemplo, los cuencos cantores pueden producir profundos estados de relajación, ya que nuestro cuerpo intenta nivelarse en esa misma frecuencia. Muchas terapias que se basan en música y sonidos, intentan encontrar la frecuencia de resonancia adecuada para cada persona.
Nadie debería privarse de sentir los beneficios de la música en sí mismo. Es importante acercarse a la música y no sólo escucharla, sino que uno mismo debería interesarse en aprender a ejecutar un instrumento. No es necesario tocar profesionalmente, pero si es importante esforzarse en mejorar uno mismo y disfrutar del proceso. Tocar un instrumento estimula la creatividad y nos da siempre nuevos desafíos mentales y caminos por descubrir. Cada uno disfruta la música a su manera pudiendo usarla como una forma de sentirnos mejor con nosotros mismos y expresar nuestra individualidad de formas no convencionales. Es por esto que siempre he pensado que todos deberíamos dedicarnos a tocar un instrumento o cantar. No importa si lo hacemos bien o mal, lo importante es utilizar la música para mejorar como personas. Ya lo saben, pueden sanar con sonidos!
A continuación les dejamos un video, donde podemos escuchar el sonido de los cuencos tibetanos. Es un sonido muy relajante.
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