Gestación y parto Digno

Dar a luz

En la actualidad el embarazo y el parto de una mujer es tratada por la medicina convencional  como una enfermedad y no como un proceso absolutamente normal en donde la mujer tiene todo que decir. Desde ya la palabra embarazo, tiene un concepto negativo, léase algo “embarazoso” “molesto”, “estorboso”. Finalizando en aproximadamente 39 semanas en el llamado “mejorarse”. Es por ello que las organizaciones que promueven un parto humanizado invitan a desmitificar este periodo y a utilizar un concepto mucho más adecuado, reemplazando embarazo por “Proceso de gestación”.

En este artículo abogaremos principalmente por el llamado “parto normal”, un parto en donde la mujer toma el control de su cuerpo y su tiempo, cosa que en muy pocos hospitales es respetado. Prácticas barbáricas que incluso están indicadas como tales por la OMS siguen siendo practicadas en muchos hospitales, ¿Por qué?, simplemente por ser considerado el parto como un proceso medico más que un proceso único de dar vida, dar a luz.

Algunas de las indicaciones de la OMS para partos Humanizados y respetuosos, son:

  • No está indicado el afeitado de la región púbica ni los enemas.
  • Las embarazadas no deben ser colocadas en posición de litotomía (tumbadas). Se las debe animar a caminar durante el trabajo de parto y cada mujer debe decidir libremente la posición que quiere asumir durante el parto.
  • No se justifica el uso rutinario de la episiotomía (incisión para ampliar la abertura vaginal)
  • No deben inducirse (iniciarse por medios artificiales) los partos por conveniencia.
  • La inducción del parto debe limitarse a determinadas indicaciones médicas. Ninguna región geográfica debe tener un índice de trabajos de parto inducidos mayor al 10%.
  • No se justifica científicamente la ruptura artificial de membranas por rutina.
  • El neonato sano debe permanecer con la madre cuando así lo permita el estado de ambos. Ningún procedimiento de observación del recién nacido justifica la separación de la madre.
  • Debe fomentarse el inicio inmediato del amamantamiento, inclusive antes de que la madre salga de la sala de partos.
De las prácticas más comunes una de las más graves es la episiotomía, esta consiste en realizar un corte quirúrgico entre el ano y la vagina, para aumentar el tamaño del canal vaginal. Está comprobado por la ciencia que esta práctica no evita el prolapso (desgarro), sólo contribuye al sufrimiento de la madre y el bebé, aumenta el sangrado,  genera graves problemas sexuales en el futuro, siendo una forma de mutilación para la mujer.

A pesar de que muchos partos son realizados en condiciones médicas deplorables: fuertes luces, palpaciones muy seguidas, que estresan a la mujer, gran cantidad de personal en pabellón, aplicación de oxitocina artificial que induce al parto causando un gran sufrimiento en el bebé. Es necesario que la mujer en conjunto con su pareja se informe y haga valer sus derechos como futuros padres. No solamente por evitar el sufrimiento femenino si sobretodo por generar una experiencia positiva de apego y afecto en el bebé.

¿Cómo podemos tener una vida plena y feliz sin cambiar la forma de nacer?

Lee nuestro próximo artículo “Buenas prácticas de la gestante y el alumbramiento”

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