
Hoy hemos querido hablar de un tema que está relacionado con la salud mental de las personas. Es una llamada pragmática a tomar conciencia de la protección de los animales. Es muy cierto que los animales no son sujetos de derecho como los seres humanos, principalmente porque son incapaces de adquirir deberes y de respetar derechos de otros. Por lo mismo somos nosotros quienes debemos hacernos responsables de que el respeto a la vida sea cumplido.
El maltrato animal, por más cruel y aberrante que nos pueda parecer, está siempre presente en la sociedad, como un indicador preciso de que existen personas con desequilibrios mentales. Se encuentra comprobado y el mismo FBI lo señala: La crueldad con animales es una característica típica para identificar jóvenes sospechosos con potencial en convertirse en criminales en un futuro. Las personas ya sean niños, jóvenes o adultos que encuentran algún tipo de satisfacción en dañar a un animal, son personas que probablemente son violentas con otras personas, con autoestima muy baja, que buscan en la subyugación de un ser más débil obtener una sensación de control.
De aquí nace la necesidad imperiosa de que la sociedad tome conciencia acerca de este tema, que seamos capaces de denunciar estos actos y de exigir a las autoridades legislaciones y sanciones consecuentes. Además de educar a los niños en torno al respeto y protección de la vida en todas sus expresiones.
Finalmente, un país indolente en el tema de la protección de los animales, refleja de manera precisa, la salud mental de su población y cuanto esta se respeta a sí misma y a los demás. Podríamos decir, que nos muestra el grado de “espiritualidad” de su gente, no visto desde una óptica esotérica o metafísica, sino que desde una dimensión de calidad de vida y felicidad de una nación.

