Crecimiento Personal
Depresión en fiestas de fin de año

Desde mi adolescencia hasta hace unos años atrás vi llegar las fiestas de fin de año y junto a ellas una tristeza que nacía en mi corazón. Por mucho tiempo trate de entender el por qué de este sentimiento y puede comprobar que hay muchas personas que viven lo mismo.
La depresión de fin de año puede entenderse como un sentimiento de soledad en donde nuestra autocritica se torna más inflexible y cruel. Nos sentimos inconformes con nuestro desempeño y vemos (erróneamente) que las personas a nuestro alrededor están disfrutando y siendo felices junto a sus familias.
A veces el estrés, estar lejos de la familia o los problemas económicos, pueden gatillar tristeza y frustración. Lo importante es tener presente, que por más factores externos que interpretamos como negativos, es uno mismo quien da valía a aquellos hechos. Es nuestra interpretación y no la realidad misma, la que genera el problema. Debemos ser benévolos con nosotros mismos, identificar cuáles son los motivos que me impiden ser feliz y ver en ellos una oportunidad para ser mejor el próximo año.
La navidad y el año nuevos, son fiestas que debemos vivir en armonía con nosotros mismos. Buscar la paz y la felicidad son los deberes primordiales de estas festividades.
Comienza haciendo un balance del año, ve lo bueno y lo malo. Identifica lo que deseas mejorar y plantea metas realistas para el próximo año. Hazte un regalo, que sea símbolo de lo bueno del año que está terminando, que sea un símbolo de agradecimiento, no necesariamente tiene que ser un articulo, puede ser reconciliarse con algún ser querido o perdonar en ti mismo algún actuar del cual te arrepientes mucho.
Dentro de mis conclusiones personales he podido entender la depresión de fin de año como algo normal e incluso positivo, desde el punto de vista que es expuesto ante mis ojos mi propia humanidad, la idea primordial de que soy mucho más que un ser que trabaja para consumir y subsistir, que después de terminado el día soy solo yo y que por lo mismo es esencial cultivar mis valores.
Mi deseo personal para ti en este próximo ciclo que comienza es fe y esperanza a nuestras vidas.
