Crecimiento Personal
Reflexión en torno a las consecuencias de la Pornografía

Por años la pornografía ha sido justificada como válvula de escape a los deseos sexuales de las personas, como si el ser humano tuviera instintos a los cuales sólo le queda doblegarse. Pero el consumo de pornografía es un tema mucho más complejo, que puede generar adicción y una desvirtuación de la propia sexualidad, sólo por mencionar algunos de sus nocivos efectos.
A un clic de mi computador puedo encontrar una enorme variedad de páginas que ofrecen material pornográfico. Al principio ver una imagen o escena pornográfica genera pudor y hasta un grado de culpa, pero con el tiempo esas imágenes que conmovían se van tornando más normales y terminamos aceptándolas. La sociedad en su conjunto, al menos la gran mayoría termina haciéndose parte de esta exaltación de los deseos sexuales, más con un motivo externo que espiritual e individual.
Ante este panorama quedan una serie de preguntas en el aire:
- ¿Es correcto que niños entiendan la sexualidad como algo comprometido entre meramente un pene y una vagina?
- ¿Cómo afecta la percepción de un niño o un adolecente la observación de una escena pornográfica?
- ¿Qué sucede con los actores y actrices de películas pornográficas, consiguen llevar a cabo vidas felices y equilibradas emocionalmente?
En cuanto a los niños y adolescentes, la pornografía se vuelve un tema realmente complicado, que debe ser tratado en forma abierta, transparente y cariñosa. Principalmente porque la sexualidad juega un rol fundamental en el equilibrio afectivo-emotivo de los jóvenes. Probablemente sea imposible evitar que accedan a este tipo de material, por ello es importante que los padres tengan una postura clara ante la pornografía, una postura que no sea castigadora, sino más bien, un discurso que exprese que la pornografía no es representativa de la realidad sexual de los adultos y que no aporta nada positivo a su desarrollo.
La tercera pregunta es más bien un llamado a reflexionar que a juzgar, y la vez a reconocer la riqueza de la sexualidad como algo intimo.
La pornografía, en su dimensión más social, posee otros problemas como: el incentivo de la compra y venta de estupefacientes, e incrementar las iniciativas de violencia sexual en personas perturbadas mentalmente. Esto lo demuestran las investigaciones del FBI, en donde uno de los patrones comunes de criminales violadores y asesinos es la afición a la pornografía.
El Dr. James Dobson entrevistó a Ted Bundy, uno de los asesinos en serie más notorios de los E.E.U.U. El día antes de su ejecución, Ted Bundy dijo que "las formas más dañinas de pornografía son aquellas que involucran la violencia y la violencia sexual. Porque la combinación de estas dos fuerzas, algo que conozco demasiado bien, genera un comportamiento que es simplemente demasiado terrible para describir"
Claro está que esta persona poseía rasgos sicopáticos desde mucho antes y no es la pornografía precisamente la causante de su criminalidad.
En definitiva consideramos muy importantes entender la pornografía como una exaltación de los deseos sexuales no real. Una actividad que ha existido desde siempre y que probablemente siempre existirá, pero a través de la cual no hay crecimiento ni aporte positivo concreto a la sociedad.
Probablemente para muchos la pornografía seguirá siendo justificada como una “sana válvula de escape”. Para otros un tema que raya en el puritanismo. Para nosotros un punto de inflexión, un tema de respeto y valoración, por el individuo y la sociedad.
