
Estudios demuestran que el consumo de vegetales de hojas verdes y amarillas está asociado a menor incidencia de cáncer de estómago.
8El ajo tiene el mejor de los compuestos llamado “allium-inmune” (sultides dialyl) que parece aumentar la actividad de las células inmunes que combaten el cáncer. Estas sustancias también ayudan bloquear el crecimiento de las células cancerígenas asiéndolo más lento. El sulfato dialilo, un componente del aceite del ajo inhibir la actividad de las células cancerígenas en el hígado. Los estudios han ligado al ajo, así como también a las cebollas, puerros y cebolletas, a un menor riesgo de sufrir cáncer de estómago y colon. La Dra Lenore Arabe, profesora de epidemioogía y nutrición en la UNC-CH (Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill) escuelas de salud pública y medicina, junto a sus colegas realizaron una serie de estudios, publicando los resultados en octubre del 2000 en la revista Nutrición Clínica. Según el informe, las personas que consumen ajo con regularidad, ya sea crudo o cocinado, tiene más del 50% de posibilidades de no padecer cáncer de estómago y cerca de 66% de no sufrir cáncer de colorrectal en comparación con aquellos que comen poco a nada de ajo. Los estudios de mostraron que el sustituto del ajo tiene el mismo efecto. El ajo puede ayudar a prevenir el cáncer de estómago ya que posee anti-bacterianos contra el helicobacter pylori que se encuentra en el estómago y se sabe provoca cáncer.
9Pomelos, naranjas y otros cítricos, contienen monoterpenos, este compuesto ayuda a que el cuerpo pueda expulsar los agentes cancerígenos de su interior. En estudios Invitro el pomelo ha demostrado que puede inhibir la proliferación de las células de cáncer de mama. Los citicos, también son importantes porque poseen vitamina C, betacarotena y ácido fólico.
10Uvas rojas porque contienen bioflavonoides, poderoso antioxidante que actúa en forma preventiva. Las uva, además, son ricas en “resveratrol” que inhibe las enzimas que pueden estimular el crecimiento de las células cancerosas y suprimir la respuesta inmune. También contiene acido “elágico” compuesto que bloquea las enzimas necesarias para el crecimiento de las células cancerosas, ayudando a retardar el crecimiento de tumores.
11Kale ha índoles, compuesto de nitrógeno que ayudan a detener la conversión de ciertas lesiones cancerosas en los tejidos sensibles al estrógeno. Además posee isotiocianatos, fitoquimicos que se encuentran en la col rizada, suprimen el crecimiento tumoral y bloquen ciertas sustancia presentes en los objetos que son cancerígenas.
12La raíz de regaliz, tiene una sustancia química natural llamada “glicirricina” que bloquea un componente de la testosterona y por ende ayuda a inhibir crecimiento del cáncer de próstata. Sin embargo en grandes cantidades produce presión arterial elevada.

13Setas, hay una serie de hongos que ayudan al cuerpo a combatir el cáncer y a fortalecer el sistema inmunológico, esto son: shiitake, maitake, reishi, agaricus blazei murill y coriolus versicolor. Las setas contienen polisacáridos, especialmente Lentinan, compuesto potente que ayuda en la construcción de la inmunidad. Además son una rica fuente de beta-glucano. También poseen tioprolina y una proteína llamada lectina, esta última ataca a las células cancerosas evitando que se multipliquen. Los hongos pueden estimular la producción de interferón en el organismo. El extracto PSK se fabrica a partir del coriolus versicolor y el estracto PCM4 a partir del maitake. Ambos extractos de han sido probados con éxito en Japón como un suplemento a la quimioterapia.
14Frutos secos, los frutos secos contienen un antioxidante llamado quercetina y campferol que inhibe el crecimiento de las células cancerígenas. La nuez de Brasil contiene 80 microgramos de selenio, lo cual es importante para las personas con cáncer de próstata. Para las personas que son alérgicas a los frutos secos se recomienda consumir un suplemento de selenio.
15Papayas, contienen vitamina C que funciona como un antioxidante y puede reducir la adsorción de nitrosaminas cancerígenas desde el suelo o desde los alimentos procesados. También contiene folacina o ácido fólico, que ha demostrado reducir la displacía cervical en ciertos tipos de cáncer.

