
No es secreto que las frutas nos entregan más beneficios de los que imaginamos, por lo que deberíamos crear el hábito de consumirlas regularmente para mantener nuestra salud. Cada cierto tiempo nos enteramos de nuevas propiedades para cada fruta, pero en este artículo quisiera hablarte de una en particular, que he conocido hace poco, y me ha parecido muy interesante. Se trata de la Graviola.
Este fruto también conocido como “Guanábana” es originario del caribe, centro y sur América. En esta última región se da especialmente bien en Perú. Su fruto viene de un árbol relativamente pequeño, que no sobrepasa los 10 metros de altura. Su aspecto recuerda mucho al de la chirimoya, ya que es delicada y con una delgada cascara verde. Si bien su sabor es dulce, posee unas ligeras notas amargas. Lo bueno de esta fruta, es que desde que se iniciaron investigaciones acerca de sus propiedades, en el año 1940, se han detectado múltiples beneficios, entre los que encontramos principalmente, el de ser un potente anticancerigeno.




