Cochayuyo, alga curativa

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cochayuyo

Para muchos la palabra cochayuyo trae connotaciones terroríficas (hablando en términos culinarios), pero la verdad es que esta alga tan común en las costas chilenas tiene increíbles beneficios para la salud  - beneficios que te puedes estar perdiendo, al no incorporarla a tu dieta -.

En el mundo se conocen cerca de 24.000 especies de algas, de las cuales un número reducido son utilizadas en alimentación, cosmética y medicina. Hoy una de las más destacadas es la espirulina, que podemos conseguir fácilmente en capsulas, aunque si tienes la posibilidad de obtener algas en su estado natural. Mucho mejor.

El cochayuyo, como mencionamos anteriormente, se puede conseguir fácilmente en los mercados chilenos, pero son los platos extranjeros quienes más lo apetecen. Es fácil de preparar y puede ser consumido en ensaladas, guisos o charquicán. Es un excelente antioxidante y gracias al ácido algínico es desintoxicante del organismo. El cochayuyo absorbe los metales pesados y radiactivos que puedan existir en el cuerpo formando alginatos, contribuyendo así a la limpieza del organismo.

 

Yogurt que no es yogurt

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Yogurt, vía flickr (c) Buttons Magee

Al parecer la adulteración de alimentos procesados se está volviendo una costumbre.  ODECU (Organización de Consumidores de Chile) decidió investigar si el Yogurt que se comercializa en Chile, cumple con las normas regulatorias en lo que respecta a este producto.

Para llevar a cabo esta tarea, se tomaron diversas muestras que fueron analizadas por el INTA (Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos) de la Universidad de Chile, con el fin de certificar la calidad de las distintas marcas de yogurt más comunes en supermercados. Los resultados sorprenden: Ninguno de los Yogurt que comúnmente encontramos en el supermercado es realmente Yogurt.

   

Investigación pone en el tapete fraudes de la industria de los alimentos

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Vía Flickr (c) Alex Gutiérrez Espinoza Photography

Lo que empezó como un simple experimento de estudiantes, terminó aportando más pruebas en contra de los alimentos procesados. Esto porque el trabajo de dos jóvenes, Brenda Tan y Matt Cost, destapó el nivel de fraude que existe en Estados Unidos (y por extensión en el resto del mundo) alrededor de la industria alimentaria.

Todo comenzó cuando ambos jóvenes en embarcaron en un proyecto de ciencias en conjunto con la Universidad de Rockefeller y el museo de Historia Natural de Estados Unidos cuyo objetivo era trabajar con un método para analizar el ADN de plantas y animales de forma rápida, pero sobretodo económica. Esta idea se denomino “código de barras genético”.

Sin embargo los resultados asombraron a todos los involucrados, ya que se descubrió, sólo como un inicio, que la isla de Manhattan es un verdadero Zoo al recolectar muestras de 95 especies diferentes de animales.  Pero esta no fue la noticia más relevante, ya que se descubrió algo mucho más grave que puede afectar de manera importante nuestra salud.

De 66 muestras de productos alimenticios procesados, 11 no tenían lo que señalaba la etiqueta del envase. Se descubrió por ejemplo que un fino queso, aparentemente producido con leche de oveja, en realidad tenia leche de vaca. También se descubrió que un caviar de esturión en realidad procedía de un pez común, llamado tiburón seco, o que alimentos de perro hechos con carne de venado, en realidad tenían carne de vaca. Esto tiene dos aristas preocupantes: el fraude y el peligro a la salud, al contener productos no señalados y que podrían causar alergias en algunas personas.

   

La cuidad de Nueva York pretende disminuir el consumo de sal

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Supermercado-sal

Vía Flickr Galería de _ ♪ Claudio Lara ♫ _

Parece una tarea titánica, pero las autoridades de la ciudad de Nueva York en Estados Unidos, pretenden concientizar a la población sobre el excesivo consumo de sal, y la mejor  vía para cumplir este objetivo es apelando a la acción decidida de la industria alimentaria y de los restaurants que son las mayores fuentes de sal en los alimentos. La meta es reducir en un 25% el consumo de sal en los próximos 5 años.

Autoridades relacionadas con la salud, ya han advertido que las personas consumen demasiada sal, y que la reducción de consumo permitiría que disminuyeran los casos de hipertensión arterial, que es uno de los efectos más conocidos del consumo excesivo de sal. El doctor Thomas Farley, comisionado de salud de la ciudad, que lidera este esfuerzo, piensa que esta reducción de sal podría salvar muchas vidas. Es por eso que se ha puesto el foco en la comida procesada (alimentos envasados) y en restaurants, ya que desde estas fuentes proviene el 80% del consumo de este producto.

Por su parte, el Alcalde de Nueva York, Michael R. Bloomberg, quién siempre ha defendido un estilo de vida más saludable, realizó con anterioridad campañas similares, contra el consumo de tabaco, las grasas saturadas en la comida, la obesidad e incluso advirtió sobre el exceso de azúcar en las bebidas de fantasía.

   

La importancia de comer menos carnes y productos lácteos (Parte II)

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NoMasCarne

En el artículo anterior nos referimos al informe que emitió la comisión de Desarrollo sustentable (COSUDE), recomendando a la población reducir el consumo de carne, productos lácteos y alimentos procesados. No sólo se adujeron razones de tipo medicas, sino que otras, muy serias, pero que la población en su gran mayoría, no han tomado en cuenta. Hasta ahora.

En los círculos científicos e intelectuales, cada vez se está tomando más en cuenta el tema del desarrollo sustentable, y el tema de la alimentación ha aparecido con fuerza en el tapete. Pienso que las palabras de Albert Einstein resumen a cabalidad la problemática que estamos enfrentando actualmente: Nada beneficiará tanto la salud humana e incrementará las posibilidades de supervivencia de la vida sobre la Tierra, como la evolución hacia una dieta vegetariana".

Hoy, el consumo de carne se está convirtiendo en un producto sumamente costoso para la vida en la tierra. Es similar a lo que sucede con un auto antiguo: Eran muy atractivos, pero tremendamente derrochadores de combustible, y muy contaminantes. Para colocar un ejemplo sencillo, en Estados Unidos cerca del 90% de la producción de cereales se emplea para cebar ganado, destinado casi en su totalidad para el consumo humano. El común de las personas creen que este gasto de cereal resulta barato comparado con poder disfrutar de la carne, pero ahora, a la luz de la evidencia científica, eso no es así. En primer lugar, porque los cereales tienen enormes beneficios para la salud y que ningún otro alimento nos puede entregar. Solo basta ver el caso del Muesli, uno de los alimentos más completos del mundo. En segundo lugar, no es muy práctico que los cereales, que podrían alimentar de sobra a la población mundial se pierdan de forma vergonzosa: Con 16 kilos de cereal, solo se obtiene 1 kilo de carne.

   

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